La pobreza en España. Un problema acuciante.

La pobreza en España. Un problema acuciante.

Tras la crisis de 2008, el número de personas que se encontraba en riesgo de pobreza o exclusión social creció hasta alcanzar un 25,3% de la población española en 2019. Diferentes estudios alertan de que la pobreza aumentará tras el Covid-19.

El porcentaje de españoles que se encontraba en riesgo de pobreza o exclusión social era del 25,3% en 2019. Esta situación que había mejorado ligeramente con respecto a 2018, tenderá a agravarse debido a la crisis del Covid-19.

Tener trabajo no evita la pobreza.

Pese a que pudiera creerse que estar empleado es una garantía para evitar la pobreza, la Confederación Europea de Sindicatos, revela que actualmente un 12,7% del total de empleados españoles son trabajadores pobres, lo que significa que un salario no es suficiente para poder gozar de un nivel de vida digno.

España es el tercer país de la Unión europea con una tasa de trabajadores pobres más elevada y únicamente se sitúa por detrás de Rumanía y Luxemburgo.

Se alude a una serie de factores que ha propiciado que nuestro país registre uno de los peores índices del continente europeo.

En primer lugar se considera que influyó el sumarse más tarde al “carro de la industrialización en Europa”, concretamente en la década de los 80, y también que cuando ya se estaba en él comenzó la crisis de 2008.

A estos motivos se suma la dificultad de consolidad una estructura industrial que ayude a la estabilidad del mercado labora, pues el pilar de la economía española ha sido los Servicios en detrimento de la Industria.

Para que nuestro país pueda mejorar esta situación sería necesario realizar tres cambios, siendo el fundamental impulsar la contratación indefinida en detrimento de la temporalidad.

Existe una precariedad creciente con salarios estancados, por lo que también se estima oportuno mejorar las prestaciones de los trabajadores.

España tiene el índice de personas pardas o que querrían trabajar más alto de Europa.

Un paso clave para la inclusión social es mejorar el acceso al empleo.

las mujeres y los menores de 35 años son los colectivos más perjudicados a nivel laboral pues se ocupan fundamentalmente en los sectores más afectados por el confinamiento.

Los jóvenes, los grandes perjudicados.

Los jóvenes han resultado ser el colectivo más perjudicado económicamente desde la crisis de 2008.

Como consecuencia del desempleo y de la precariedad laboral, la riqueza neta media de los menores de 25 años se redujo.

La pobreza severa en España.

Al menos 4,2 millones de españoles se encuentran en situación de pobreza severa, siendo este el grupo de población al que se dirige el Ingreso Mínimo vital aprobado por el Gobierno el año pasado. su perfil es el de una persona de nacionalidad española, joven con hijos, con un nivel educativo medio o alto y con trabajo.

El grupo de personas mayores en pobreza severa representa el 8,7% del total pero la mayoría de sus ingresos provienen de las pensiones que reciben, por lo que no pueden salir por sí mismas de la situación de pobreza severa. Además, estas personas quedan fuera del Ingreso Mínimo Vital al tener más de 65 años.

Las cifras más altas de pobreza severa se encuentran en Canarias, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura.

Como consecuencia de su vulnerabilidad, algo más de la mitad de las personas en pobreza severa no tiene una vivienda en propiedad y de disponer en alguna de sus fuentes habituales de energía por lo que en muchos casos sufren pobreza energética.

A su vez residen en zonas afectadas por ruidos, contaminación, suciedad ambiental y existencia de delincuencia o vandalismo.

El número de hogares sin ingresos creció desde el 12,2% en marzo al 28,8% en mayo de 2020, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Concretamente 450.000 personas no tuvieron ingresos en el mes de mayo, lo que supone un crecimiento de un 136% respecto a antes de la pandemia.

España es uno de los países que no cumplen con el objetivo marcado hace un década en la Estrategia Europea 2020 por la que se comprometió a reducir entre 1,4 y 1,5 millones el número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social.

En 2020 se perdieron en España 360.105 afiliados a la Seguridad Social como consecuencia de la pandemia y hasta 755.000 trabajadores aún estaban afectados por los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

Este dato no incluye la gran cantidad de autónomos que se han visto obligados a cerrar sus negocios, situaciones que repercuten en su vulnerabilidad y riesgo de pobreza.

Por primera ven en 20 años, la pobreza extrema se incrementará y cerca de 115 millones de personas más podrían haberla sufrido en 2020.

Por tanto, es necesario trabajar para ayudar a mejorar la situación económica de los colectivos más vulnerables.

Las personas en situación de pobreza severa tienen entre 18 y 29 años, por lo que los jóvenes es el colectivo más afectado.

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